¿Por qué es tan caro ser pobre? - Front Page Live

¿Por qué es tan caro ser pobre?

  • 10/16/2020 12:49 pm ET Federico Aguilar
A person holding open an empty wallet

Pixabay

Es una realidad desafortunada, pero existen múltiples razones por las cuales resulta más costoso ser bajos recursos que rico.

Si bien puede sonar contra-intuitivo, una extensa serie de circunstancias somete a las familias bajos recursos a generalmente terminar pagando más por cosas que las familias acaudaladas obtienen por mucho menos.

Estas condiciones políticas, económicas y culturales alimentan el ciclo de pobreza, que impide a las familias bajos recursos mejorar su situación. Este ciclo se incrementa generación tras generación sosteniendo así una jerarquía similar a un sistema de castas.

Las familias de menores ingresos desgraciadamente también son las más fáciles de engañar. La mayoría de las corporaciones lo saben y han construido sus imperios de miles de millones de dólares sobre la espalda de la clase obrera.

Entonces, ¿Por qué es tan caro ser pobre?

1.  Deuda

Why is it so expensive to be poor?

Pixabay

Deuda médica, estudiantil, hipotecaria, automotriz o cualquier clase de crédito es algo completamente normalizado.

El consumidor estadounidense promedio tiene una deuda personal de $90,460. Y muchas industrias sacan provecho de esta situación. La deuda total de los consumidores en Estados Unidos asciende a un total de 14,1 billones de dólares.

Pero estas prácticas “normales” obligan a las personas a adquirir préstamos con tasas de interés elevadas, llevando a un endeudamiento mayor por parte de los intereses sumados al préstamo original.

Las personas y familias que tienen el dinero disponible para realizar grandes compras en un solo pago a menudo lo harán. Las personas que no tienen la misma opción tendrán que acudir a extender su deuda en varias cuotas que por lo general viene acompañada de interés, interés que tiende a aumentar de manera tal que el monto original es solo el principio de una extensa, creciente, y tortuosa deuda.

En muchas ocasiones las personas ni siquiera tienen la opción de comprar en un solo pago. Por ejemplo, los concesionarios de automóviles pueden negarse a aceptar dinero en efectivo. Muchos de ellos cobran una tasa de interés del 25% o más. En Shortchanged: Life and Debt in the Fringe Economy de Howard Karger, un comprador que había intentado adquirir un auto describió su experiencia diciendo: “El concesionario quería $1,900 por el auto… y no aceptaban dinero en efectivo por ninguno de sus autos… ellos querían que pusiéramos $1,000 y pagar $89 a la semana durante dos años…” Al final, eso equivaldría a más de $10,000 para un auto de $1,900.

Y, para complementar en aumento de la deuda promedio de la familia estadounidense, están los exorbitantes precios de la atención médica. Los precios de la atención medica crecen a mayor velocidad que el ingreso promedio. En los últimos diez años, el precio de la atención médica aumentó un 33% mientras que los ingresos promedios lo hicieron en un 30%. Esto lleva consecuencias. 24% de estadounidenses, del cual el 41% son de edad laboral, se encuentran actualmente pagando deuda por atención médica. Por esta razón, muchas personas simplemente descartan la atención médica como una opción en vez de una necesidad o descuidan la atención preventiva hasta verse realmente en graves problemas de salud. Los precios de un tratamiento médico pueden incluso llevar al endeudamiento de las familias financieramente bien organizadas, poniéndolos prácticamente en la elección de pagar o morir.

El aliento a esta crisis de deuda médica queda en evidencia cuando vemos que los alimentos más dañinos para la salud son también los más baratos y accesibles para todos. Esto sumado a su tendencia adictiva se convierte en el cómplice perfecto para alimentar este círculo entre las industrias alimenticias, las entidades de salud y, por supuesto, los encargados del crédito o, en pocas palabras, los bancos.

2. Energía

A row of power lines

Pixabay

Un estudio reciente de la ACEEE (American Counsel for an Energy-Efficient Economy) encontró que el 25% de los hogares estadounidenses tienen un “alto consumo de energía”, lo que significa que gastan más del 6% de sus ingresos en servicios de energía. Para darle mayor contexto a estas cifras, la familia promedio gasta solo el 3% de sus ingresos por los mismos servicios.

Pero el hallazgo más sorprendente del estudio fue que casi todas las familias con alto consumo energético eran de bajos ingresos. De hecho, 2/3 de las familias de bajos ingresos en Los Estados Unidos tienen un alto consumo de energía, afectando desproporcionadamente a los hogares de familias negras e hispanas.

¿Por qué existe una diferencia tan grande? Las familias de bajos ingresos están más propensas no solo a vivir en propiedades más antiguas sino en propiedades con electrodomésticos más viejos. Estos hogares suelen tener instalaciones eléctricas poco eficientes con calefacciones que por su antigüedad generan un consumo mayor. La climatización de una casa dentro del presupuesto inicial puede resultar costoso y son muchas las familias que no pueden permitírselo.

Los hogares con alto consumo de energía también tienen un efecto negativo en el calentamiento global, ya que los hogares mal climatizados requieren un gasto mucho mayor. Para obtener más información sobre las propuestas en estas elecciones sobre el calentamiento global, consulta Vote Like a Madre para ejercer tu voto con responsabilidad.

3. Cargos adicionales

Hand holding out to catch money

Pixabay

Más del 40% de estadounidenses dicen tener dificultades con el pago de sus facturas mensuales, ya que un aumento inesperado de $400 desequilibraría por completo sus finanzas. La pandemia ha hecho de esos gastos inesperados algo mucho mayor. Por esa razón, las tarifas que para una familia acaudalada resultan manejables, para una familia de bajos ingresos resulta una amenaza para sus gastos básicos del mes siguiente.

Los bancos cobran recargos por sobregiros, por lo general $35 cada uno. Pero a menudo, el propietario de una cuenta no es alertado de esto si no pasados dos o tres días, lo que significa que podría acumular cargos durante tres días sin saberlo que podrían tomarle meses o incluso años pagar en su totalidad.

Muchos bancos incluso han cerrado sus sucursales en zonas de bajos ingresos, como pequeños pueblos, ciudades rurales, y zonas urbanas para ahorrar costos. Esto obliga a los habitantes de estas zonas a pagar sobrecargos en entidades privadas para poder retirar su dinero.

Muchos municipios y estados financian sus presupuestos a través de las multas. Si no puedes pagar una multa, incluso por una infracción de tránsito menor, podrías enfrentar el precio de esto hasta con penas carcelarias. Por ejemplo, la ACLU una vez tuvo que involucrase en el caso de un joven de 19 años en Georgia que después de hacer un giro prohibido, tuvo que pasar cinco días en la cárcel por no poder pagar una multa de $838.

Las personas que viven en áreas con pocos ingresos generalmente pagan más por los productos de consumo, porque es difícil comprar en cantidad si estás viajando en transporte público o si vas caminando a casa. Esto significa que las personas sin auto tienen que comprar en sus tiendas locales las cuales al vender por unidad tienen precios más elevados.

A veces, la naturaleza de un trabajo obliga a la gente a incurrir en gastos adicionales. Por ejemplo, los trabajos con bajos salarios, rara vez permiten trabajar desde casa, por lo cual las personas que tienen hijos tienen que pagar por guarderías que cuiden a sus hijos durante sus extensas jornadas de trabajo.

4. Auditorías del IRS

A close up shot of a calculater, pen, and graph paper

Canva

El año pasado, un informe de ProPublica encontró que el IRS audita a la clase trabajadora al mismo ritmo que el 1% más rico. Cada año, el IRS recibe menos fondos del gobierno, y los millonarios son significativamente menos propensos a ser auditados.

Los legisladores presentaron este estudio ante el Comisionado del IRS, Charles Rettig, y señalaron esta absurda discrepancia. Rettig no negó las conclusiones del informe, pero señaló que auditar a los bajos recursos es más barato que auditar a los ricos. La auditoría de los pobres requiere menos trabajadores, horas, y experiencia.

Rettig reconoció que el IRS se dirige desproporcionadamente a los bajos recursos. Pero también afirmó que no puede comenzar a auditar a los ricos en el grado apropiado hasta que el congreso les proporcione fondos suficientes para contratar y capacitar a un gran número de auditores especializados y con experiencia.

El IRS estuvo de acuerdo en que sería una buena idea auditar a los ricos más, pero no tienen ningún plan para cambiar sus políticas a menos de que reciban más fondos del Congreso.

¿Ves cómo puede resultar caro ser pobre?

Familias de bajos ingresos son más propensas:

  • A pagar con ayuda de préstamos con altas tasas de interés en lugar de pagos directos
  • A gastar más en facturas por energía
  • A recibir cargos adicionales
  • Y a ser auditados por el IRS.

Estas diferencias dificultan el poder de una persona o familia para escapar de la pobreza.

Esta condición de pobreza genera innumerables consecuencias, incluyendo problemas de salud física y mental.

Qué se puede hacer

El acceso a la educación financiera es una excelente manera de ayudar a las familias a evitar las deudas.

Otra opción que tienen las familias de bajos ingresos es votar por sus propios intereses y seguir participando en la política local. También será importante no solo para los políticos, sino también para los dueños de negocios, tomar decisiones que beneficien a los estadounidenses de todas las clases.

En el 2020, hay una avalancha de mensajes para recordar a las personas que voten y que voten temprano y ese es también el punto más importante de este artículo. Un ejemplo de un movimiento muy grande de mamás latinas que promueven este mensaje de votación es Vote Like A Madre.

Miles de madres han aceptado el reto de hacerle un Pinky Promise para darle su voto a sus hijos. Esto significa que están eligiendo candidatos que tienen planes concretos y audaces para luchar contra el cambio climático, para que sus hijos tengan la oportunidad de tener una vida económicamente estable, respirar aire fresco y vivir en un mundo lleno de belleza natural.

¿Tiene un plan de votación? ¿En qué fecha abre su estado la votación anticipada?

¡Visite la campaña #VoteLikeAMadre, haga un Pinky Promise y haga que su voto cuente!

Aviso legal: Este artículo patrocinado fue producido y distribuido en asociación con Latino Victory Project, en apoyo de la campaña Vote Like A Madre.

You May Also Like:

*****
Back To Front Page